domingo, 8 de marzo de 2015

LA BARAJA DE NAIPES

En 1375, las cartas llegaron a Europa, y cada pueblo sustituyó los palos y las figuras orientales por aquellas más cercanas a su tradición cultural. En esta época aparecen símbolos como los bastones, bastos, cetros, corazones, cascabeles entre otros.
 
Centrándonos en la baraja española, es única en el mundo debido a la ausencia de reinas y a la riqueza de sus diseños. Las figuras son de inspiración medieval y sus palos representan a los estamentos más importantes de la época: Los comerciantes (Oros), el clero (Copas), la nobleza (espadas) y los siervos (Bastos). Pueden ser de 40, 48 o de 50 naipes dependiendo del juego.
 
Fue adoptada en Nápoles durante el dominio de Aragón y ha evolucionado posteriormente más en España que en Italia, por lo que la baraja Napolitana es más parecida a la antigua baraja española.
En 1868, un impresor burgalés de origen francés, afincado en Vitoria, Heraclio Fournier, presentó su baraja litografiada, cuyo diseño fue premiado en la Exposición Universal de París. Pero el diseño definitivo de la "Baraja española" que ha llegado hasta hoy bajo diferentes "visiones" artísticas o rústicas es el que realizó Augusto Ríus para el propio Fournier.
Los reyes se representan generalmente con hombres mayores y barbados. Sin embargo, los reyes de copas y de oros suelen parecer más jovenes.

Desde el siglo XVIII, los caballos de copas y oros suelen mirar hacia la izquierda, mientras que los de bastos y espadas lo hacen hacia la derecha.
En cuanto a la curiosa Sota, pese a su apariencia afeminada, en realidad se trata de un paje de pie y simboliza al criado o mensajero. Los colores de las calzas, inicialmente todas rojas, y de los sayos, así como la posición de sus piernas y la colocación del motivo del palo, varían según los palos y la inventiva de los autores del diseño.